Justo cuando los transportistas creían que la Gestión Comercial Exterior no podría ser más compleja, una nueva administración presidencial quiere cambiar - y en algunos casos, eliminar completamente - varias normas y acuerdos comerciales existentes y propuestos.

Y hasta que todo este bien y el veredicto esté en esas decisiones, las compañías van a necesitar más apoyo que nunca en la navegación del flujo continuo y siempre cambiante del Comercio Internacional.

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